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El árbol de la vida

EL ÁRBOL DE LA VIDA Por: César Daniel Delgado El orbe, un árbol, El cosmos, un bosque, Tú y yo, una hoja infinitesimal, Somos todo y no somos nada. Las florestas se condensan, Crean otros mundos, aglomeraciones gigantes, Imágenes que se repiten y se apilan, La grandeza no existe, todo se minimiza ante todo. Los bosques crean mundos, Y los mundos realidades, Realidades acortadas ante la pobre visión de la hoja, Pero sin las hojas tampoco serían nada. Débiles ramas sostienen las hojas, ya floreadas, Las elevan a lo que ellas creen lo más alto, Sin saber que otros mundos engullen sus realidades, Son átomos desechables de inmensas vastedades. Entonces, ¿no es real el viento que mueve la hoja? Al final no importa si el soplo es útil o mágico, O si el sol le insufla el bálsamo de la vida, Para el universo no existen hojas, sólo trascendencias  vívidas .

Breve (y estoica) historia de la humanidad

BREVE (Y ESTOICA) HISTORIA DE LA HUMANIDAD Por: César Daniel Delgado Las células emergieron sin razón aparente, una simplicidad extrema escondía la mayor complejidad, uniéronse, creciendo sin cesar, formando otros seres, aún minúsculos, los pilotes escondidos de la eternidad. Surgieron nuevas redes, estructuras perfectas, que fusionadas construyeron una mayor diversidad, elementos únicos y conectados, una base casi indescifrable, matemática, el sostén de la vida y la humanidad. El infinito parecía acortarse con frecuencia, y los cuerpos cognoscibles nadaron en la tierra, formas siempre desconocidas, materiales, un mar de seres animados, el inicio de la fábula jamás narrada. Un ser llamado Homo y de sobrenombre sapiens, quien lleva el mote más soberbio de la historia, el primero que reconoció su propia existencia, caminó, se irguió, habló, sin saberlo creó, descubrió, creció. Su mente despertó de forma inconsciente, la ficción tomó forma en su brillante cer...

Diferencia vital

DIFERENCIA VITAL Por: César Daniel Delgado En muchos aspectos, todos somos distintos. Percibimos el entorno subjetivamente, Creemos en ideas diferentes, Pensamos bajo paradigmas diversos, Actuamos como mejor nos apetece, Adherimos a valores interpretados a nuestro beneficio. ¿Y qué decir de lo más mundano? Hasta nuestra apariencia es única, irrepetible. Una gama de colores pinta nuestras pieles, Una miríada de texturas adorna nuestros cabellos, Millones de formas esculpen nuestras figuras, Lenguas propias abundan entre iguales. ¿Por qué insistimos en considerarnos iguales? Lo único que compartimos es el conflicto. Por fuera y por dentro somos diferentes. ¿Somos iguales, en verdad y en apariencia? Si así fuera, las batallas no existirían en la Tierra, La diferencia es el principio de toda guerra, Aquel estado perenne que nos acompaña, A nosotros, a nuestros abuelos y a sus abuelos. El libro de la historia, pesado y con capítulos repetid...

Renuncia

RENUNCIA Por: César Daniel Delgado La historia comenzaba así, Un hombre fuerte y vigoroso, Con el alma hecha un rastrojo, Iba y venía por la misma senda. Cavilando en las nubes, Sobre una vida nueva, Aquella que tal vez deseaba, Aquella que parecía tan lejana. Tengo un trabajo bien pagado, Un par de hijos y una esposa, Un automóvil, tres perros, Una casa que en decenios será propia. Pago las cuentas a tiempo, Disfruto el viernes y a veces los sábados, El fin de semana le decía a su tribu: Soy feliz con lo que tengo. “Yo sé lo que quiero” es la mentira más larga, Terminé en una oficina, pero de niño quería ser astronauta. Agotado salía del trabajo, Bajo una oscuridad bien sabida, Las piedras del suelo lo saludaban, Lo llevaban lento por la vida. Opacos zapatos negros, Una camisa ya desordenada, Un pantalón arrugado y sucio, Una corbata imprecisa y agobiada. Se asustó con su propio reflejo, El que devolvía la vitrina de un...

Señales

SEÑALES Por: César Daniel Delgado La vida envía señales tan claras y a la vez tan sencillas, Que son imperceptibles para el cerebro acostumbrado a la rutina. Tu lecho es más seductor que la tarea que aguarda por ti, Los dúctiles minutos estiran su longitud inmutable, El más mínimo de tus esfuerzos resulta infructuoso, exasperante, Te conviertes en vigilante consciente del paso del tiempo. Buscas respuestas en la inmensidad del espacio, Esperas con desespero el descanso programado, Olvidas tus gustos, los consideras pasatiempos, Te entregas al malvado deseo del resto del pueblo. Cinco sentidos, todos hemos mal utilizado, Escucha tu consciencia, observa el día y la noche, Acaricia el aire, husmea a donde nadie te ha llevado, Degusta el júbilo de aventurarte hacia el llamado que te ha sido enviado. Atento, todos los días las señales te hablarán, Bienaventurados quienes las reconozcan, realmente vivirán.

Morir para vivir

MORIR PARA VIVIR Por: César Daniel Delgado ¿Y si el destino inevitable ya no lo fuera? La luz de la vida aparece sin sentido aparente, Una aleatoriedad inentendible que nos permite vivir, La implacable rectitud de las ideas creadas no nos ha tocado, Somos felices, somos humanos. ¿Y si el final no existiera en el diccionario? Caminamos por el mundo, todo es novedad, A veces pena, siempre alegría, También es dolor, molestia necesaria, tortura experimental, Vemos, tocamos, olemos, El mundo parece pertenecernos, espera que lo exploremos. ¿Y si la parca renunciara a su arma implacable? La vista se eleva cada día, hasta alcanzar una cima particular, Un espejo de dos caras aparece sin pensarlo, Siempre se interpone al encontrar otro humano, Es duro como el diamante, brillante como el acero, Es glorioso y a la vez pesado, un adorno y un peligro acechante. ¿Y si la existencia no significara existir sino vivir? Debes hacer algo en la vida, pues va...

Ideas

IDEAS Por: César Daniel Delgado En medio de la calma fluyen los pensamientos, Como un río inacabable de espuma blanca. Pero cuando me concentro en entenderlos, El agua se arremolina, el flujo se estanca. El río no puede detenerse, es un camino sin final. Si las ideas son líquidas, ¿por qué se detienen? ¿En realidad son húmedas, como el agua invernal? Lo cierto es que no paran nunca, Solo huyen para perderse en la eternidad. Se esfuman entre los dedos, Nos dejan sus huellas cálidas y frías, Rastros que regresarán a nuestro recuerdo, Para volver a bañarnos en ellas otro día. La parálisis y el choque inesperado, La coagulación cristalina que endurece el aire, Un frío intenso que pareciera desconocido, Que nos transporta a una linda barbarie. También columnas de aire y ráfagas tórridas, Estelas quemantes y a la vez motoras, Mueven el mundo, soplan con fiereza, Nos despiertan, nos muestran otras caras. El cosmos, infinito e íntegro, ...

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